
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) expresó su “grave preocupación” por los embargos ejecutados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en cuentas de pymes, alertando que la medida puede agravar la crisis económica y llevar a algunas firmas a la marginalidad.
Embargos y cobro compulsivo
El 15 de mayo de 2026, la CAC envió una nota al titular de ARCA, Andrés Vázquez, en la que cuestiona la traba de embargos aplicada a empresas en el marco de acciones de cobro compulsivo.
Según el documento, ARCA notificó a clientes de las firmas que los pagos no deben realizarse en las cuentas de las empresas, sino directamente en las del organismo, hasta completar el monto adeudado.
La Cámara reconoció que se trata de medidas legales en defensa del crédito fiscal, pero las calificó como “inoportunas en las actuales circunstancias”.
Impacto en las MiPyMEs
El escrito advierte que una amplia proporción de las empresas, especialmente las MiPyMEs, atraviesan serias dificultades por:
Reducción de ventas y márgenes.
Incremento de costos.
Altas tasas de interés.
Dificultades de acceso al crédito.
En ese contexto, cortar el flujo comercial mediante embargos podría agravar la situación hasta un punto irreversible. Para las firmas más pequeñas, incluso, podría ser un incentivo para optar por la marginalidad.
Advertencia de la CAC
La CAC subrayó que las medidas de ARCA, aunque legales, pueden tener consecuencias negativas en el entramado productivo. “Ante ello, cortar el flujo comercial puede significar el agravamiento de esas dificultades hasta un punto irreversible”, señala el comunicado.
La entidad pidió al organismo recaudador que evalúe alternativas que permitan sostener la actividad de las empresas sin comprometer la recaudación fiscal.
