
La localidad de San Vicente recibió el primer taller «Formamos para tratar bien», una capacitación destinada a profesionales, talleristas y acompañantes que trabajan junto a personas mayores.
La actividad se desarrolló en el marco del Mes del Buen Trato a las Personas Mayores y posicionó a la ciudad como uno de los puntos de referencia de la agenda provincial orientada a fortalecer políticas de inclusión, respeto y promoción de derechos.
La jornada constituyó un espacio de formación teórica y práctica, donde se abordaron distintos aspectos vinculados al envejecimiento en Argentina y en la provincia de Santa Fe, incorporando herramientas y categorías específicas para el trabajo desde la perspectiva psicopedagógica.
La propuesta estuvo a cargo de docentes de la Universidad del Gran Rosario y fue organizada por el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de la Provincia de Santa Fe.
Además, contó con la participación de la secretaria de Políticas Sociales e Integración Social, Viviana Foresi, y de la coordinadora de la Subsecretaría de Personas Mayores, Marcela Márquez.
Promover una vejez activa y libre de discriminación
El principal objetivo de la capacitación fue fortalecer la preparación de quienes acompañan diariamente a las personas mayores, promoviendo una mirada positiva sobre la vejez y contribuyendo a desnaturalizar prácticas discriminatorias vinculadas al edadismo o viejismo.
Asimismo, se buscó fomentar la construcción de vínculos basados en el respeto, el cuidado, la inclusión y la defensa de los derechos humanos.
La iniciativa también puso el foco en la importancia de impulsar un envejecimiento activo y saludable, promoviendo estrategias que permitan mejorar la calidad de vida de las personas mayores y potenciar su participación plena dentro de la comunidad.
Un cierre con integración y participación
Como cierre de la actividad, los asistentes compartieron un encuentro junto a los integrantes de los talleres de Zumba y Folclore del P.E.P.P.A., generando un espacio de intercambio, recreación y participación comunitaria que reflejó el espíritu de integración promovido durante toda la jornada.
Desde la organización destacaron la importancia de continuar desarrollando este tipo de instancias de capacitación y reflexión, entendiendo que la formación permanente de quienes trabajan con personas mayores constituye una herramienta fundamental para construir comunidades más inclusivas, solidarias y comprometidas con el bienestar de todos sus integrantes.
