
La localidad de Pilar dio un paso importante hacia la modernización del sector agropecuario al convertirse en una de las primeras de la provincia en reglamentar el uso de drones para aplicaciones agrícolas. La medida fue establecida mediante la aprobación de la Ordenanza N.º 1196/2026.
La nueva normativa busca brindar un marco regulatorio claro para la utilización de esta tecnología en tareas de aplicación de productos en el ámbito rural, incorporando criterios de seguridad, protección ambiental y buenas prácticas agropecuarias.
Entre los principales aspectos contemplados por la ordenanza se encuentran la definición de distancias de resguardo, la presencia obligatoria de un veedor durante las aplicaciones, restricciones relacionadas con la dirección del viento y la exigencia de que las tareas se desarrollen bajo los lineamientos de las Buenas Prácticas Agropecuarias.
Desde la administración comunal destacaron que la iniciativa apunta a generar previsibilidad tanto para los productores como para los vecinos, promoviendo un modelo de producción que incorpore nuevas tecnologías sin dejar de lado el cuidado del ambiente y la salud de la población.
La regulación también busca acompañar la transformación que atraviesa el sector agropecuario, donde el uso de drones gana cada vez más protagonismo gracias a su capacidad para optimizar recursos, mejorar la precisión de las aplicaciones y reducir el impacto ambiental.
Con esta decisión, Pilar se posiciona a la vanguardia en materia de regulación de tecnologías aplicadas al agro, impulsando una agricultura más eficiente, responsable y adaptada a los desafíos actuales.
La implementación de este marco normativo forma parte de una política orientada a fomentar la innovación y el desarrollo productivo, promoviendo herramientas que permitan compatibilizar el crecimiento económico con la preservación del entorno y la sustentabilidad de la actividad agropecuaria.
