
Su debut abre un camino de inclusión en un deporte que hasta ahora no permitía la participación de personas con discapacidad intelectual.
El joven tandilense Lucas Tomasi, de 19 años, se convirtió en el primer piloto con síndrome de Down en participar oficialmente en competencias de karting en Argentina, marcando un hito histórico para el automovilismo nacional e internacional.
El camino hacia las pistas
El inicio de Lucas en el automovilismo estuvo acompañado por su familia, apasionada por los motores.
Según relató su padre, Mauricio Tomasi, el primer contacto fue con un karting prestado. Al ver sus aptitudes, decidieron apoyarlo en entrenamientos más frecuentes, alternando pruebas en tierra y asfalto en circuitos como Balcarce.
“Cuando lo subimos por primera vez queríamos ver qué podía hacer. La verdad es que nos salió manejando muy bien y de ahí comenzamos a probar más seguido”, contó Mauricio. Con el tiempo, Lucas recibió su propio karting y fue perfeccionando detalles técnicos en cada sesión.
Inclusión en el automovilismo
Actualmente, la atención está puesta en la obtención de la licencia oficial ante la Comisión Deportiva Automovilística del ACA y la FIA, lo que consolidaría legalmente su debut profesional.
El caso generó repercusión mundial porque es la primera vez que una persona con síndrome de Down compite oficialmente en karting.
La comunidad automovilística coincide en que se trata de un punto de inflexión: obliga a revisar criterios de accesibilidad y abre oportunidades inclusivas en el deporte motor.
Impacto social y familiar
El acompañamiento de la familia Tomasi fue clave en la preparación de Lucas, quien mostró una evolución constante en cada entrenamiento.
Su ejemplo involucra a otras familias con integrantes que tienen alguna discapacidad, demostrando que la inclusión deportiva es posible y que existen caminos para acompañar el desarrollo individual.
El club de karting y la familia remarcaron la importancia de habilitar espacios donde la diferencia no sea una limitación, sino una oportunidad de crecimiento colectivo.
Repercusión internacional
La historia de Lucas trascendió las fronteras argentinas y abrió el debate sobre cómo las instituciones deportivas, familiares y sociales pueden contribuir a la participación plena de las personas con discapacidad en todos los niveles del deporte motor.
