jueves, abril 23

Los precios de los alimentos limitan la demanda interna

En un nuevo informe de FADA, se destacan las cifras que afectan los precios finales de productos básicos como la carne, el pan y la leche.

Teniendo en cuenta que el ritmo de la inflación no encuentra tranquilidad, sigue siendo el costo de los alimentos una de las principales preocupaciones de la población.

De acuerdo a un reciente informe sobre “Composición de precios” de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina, en el último año cada persona dejó de comer cinco kilos de carne vacuna, pasando el consumo de 49,5 a 44,5 kilos anuales. En contraste, la carne de cerdo ganó terreno con un incremento de 1,5 kilos, alcanzando los 19,3 kilos por habitante.

“La suba de los precios cambia los hábitos de consumo: la inflación fue del 33% en el último año, mientras que la carne de vaca aumentó 64% y la de cerdo 25%. Esa diferencia llevó a muchas familias a optar por el cerdo como alternativa más accesible”, explicó Antonella Semadeni, economista de FADA. En definiitiva, nos comemos un cuarto kilo de impuestos por cada kilo de carne.

Los lácteos también registraron un repunte del 7%, favorecidos por un aumento de apenas 13%, por debajo de la inflación. Así, de un litro de leche, un vaso completo corresponde a los impuestos.

El escenario internacional agrega presión, ya que la guerra en Medio Oriente empieza a repercutir en las góndolas locales, con costos que ya representan el 51% del precio de la carne, el 61% del pan y el 71% de la leche.

El encarecimiento del combustible y la urea para fertilizar cultivos amenaza con profundizar el impacto. “Lo que pasa en Medio Oriente afecta nuestros bolsillos, el bloqueo del estrecho de Ormuz encarece los fletes, y eso repercute en toda la cadena. El transporte representa el 6% del precio del sachet de leche y el 8% de los costos del trigo”, detalló Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.

El informe pone bajo la lupa la estructura de precios de los alimentos básicos, como desde hace tantos años, abarcando pan, leche y carne concentran impuestos que explican buena parte de lo que se paga en la góndola.

“En cualquiera de los tres productos, uno de cada cuatro pesos son impuestos”, señaló María Luz Silvetti, economista de FADA. El IVA nacional, ingresos brutos provinciales y tasas municipales conforman el esquema, con más del 70% de la carga tributaria en manos del Estado nacional.

El análisis por producto revela la magnitud de los costos. En la carne vacuna, el 51% del precio son costos, 28% impuestos y 21% ganancias, con la cría representando el 35% del total.

En el pan, los costos explican el 61%, los impuestos el 24% y las ganancias el 15%, con la panadería como el eslabón más determinante. Es así que el trigo representa sólo el 10% de los costos y de cuatro bollitos, uno sería representado por los impuestos.

En la leche, los costos trepan al 71%, los impuestos al 26% y las ganancias apenas al 3%, con el tambo, la industria y el comercio repartiendo el resto.

Teniendo en cuenta el relevamiento de FADA, los precios que llegan a la mesa se construyen mucho antes de la góndola, en un entramado de costos, impuestos y márgenes que se acumulan a lo largo de toda la cadena productiva.

Fuente: FADA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *