
El uso indebido de fentanilo y otros anestésicos volvió a quedar bajo la lupa tras la muerte de un médico en Buenos Aires. Especialistas advierten que su consumo sin control puede ser letal, mientras que en Rafaela y la región existen antecedentes recientes por irregularidades con estos fármacos.
El caso del anestesista Alejandro Zalazar, hallado muerto con una vía intravenosa, abrió una investigación que también involucra el robo de medicamentos como fentanilo y propofol.
En ese contexto, el toxicólogo Carlos Damin fue categórico: “La mala utilización sin asistencia puede llevar a la muerte”.
Riesgos del fentanilo sin control médico
El fentanilo es un opioide de uso hospitalario, indicado para anestesia y tratamiento del dolor intenso. Su aplicación requiere monitoreo constante, ya que puede provocar depresión respiratoria y pérdida de la conciencia.
Según explicó Damin, el consumo fuera de un entorno médico puede generar dependencia y consecuencias fatales. “Si no está controlado por otro profesional, puede causar la muerte”, remarcó.
El especialista también advirtió que algunos profesionales subestiman su peligrosidad, lo que puede derivar en situaciones extremas.
Antecedentes en Rafaela y la región
El caso nacional no es aislado. En noviembre de 2025, la Policía Federal secuestró más de 10.000 ampollas de fentanilo en allanamientos realizados en Santa Fe, incluyendo Rafaela.
En la ciudad, uno de los procedimientos se llevó a cabo en un sanatorio privado, donde se incautaron cientos de dosis del potente anestésico.
La investigación, de carácter federal, apuntaba a presuntas irregularidades en la distribución y control de medicamentos de alta sensibilidad, lo que encendió alertas en todo el sistema sanitario.
Además, en la región ya se registraron causas vinculadas al uso ilegal de estos fármacos y hasta casos de sobredosis asociados a circuitos clandestinos de provisión.
Un problema que preocupa al sistema de salud
El avance de estas investigaciones deja al descubierto un escenario complejo: el desvío de medicamentos hospitalarios hacia circuitos ilegales y su uso fuera de control profesional.
Mientras la Justicia avanza en Buenos Aires por la muerte de Zalazar y el robo de fármacos, en Rafaela y Santa Fe crece la preocupación por la trazabilidad y el manejo de sustancias críticas dentro del sistema de salud.
El mensaje de los especialistas es claro: el fentanilo, fuera del ámbito médico, puede ser tan peligroso como cualquier droga ilegal.
