
Una trabajadora de un local gastronómico de avenida Santa Fe e Italia reconoció una imagen suya en el teléfono de su empleador, un hombre de 52 años. La fiscal Brenda Baños investiga el caso junto a la Oficina de Trata de Personas. Se busca determinar si había un dispositivo de grabación en el baño y si existen otras víctimas.
Una grave denuncia sacude al ambiente gastronómico de Rafaela. Una trabajadora de un local ubicado en avenida Santa Fe e Italia denunció haber reconocido una imagen suya dentro del baño en el teléfono de su empleador.
El episodio salió a la luz durante la noche del miércoles, cuando la mujer advirtió la presencia del material en el dispositivo del propietario del comercio.
Tras la denuncia, personal policial intervino de inmediato y el dueño del local, un hombre de 52 años, fue notificado de las actuaciones judiciales. Hasta el momento, no se han establecido responsabilidades ni se han dado a conocer medidas de detención.
La investigación judicial
La fiscal Brenda Baños quedó a cargo de la investigación, en la que también interviene la Oficina de Trata de Personas. El caso se encuentra en una etapa inicial y los investigadores trabajan en varias hipótesis.
Entre los principales objetivos de la pesquisa se busca determinar:
- Si existía un dispositivo de grabación oculto en el baño del local.
- Qué material pudo haberse registrado y si el contenido hallado en el teléfono del empleador es parte de un registro sistemático.
- Si existen otras posibles víctimas que hayan sido filmadas en el mismo lugar.
El contexto y la gravedad de la imputación
La denuncia activó protocolos específicos debido a la naturaleza del hecho. La intervención de la Oficina de Trata de Personas responde a que este tipo de conductas —cuando implican la captación o el registro no consentido de imágenes íntimas en ámbitos laborales— pueden encuadrarse en figuras penales graves, más allá del delito de violación de la intimidad.
El local gastronómico, ubicado en una esquina de avenida Santa Fe e Italia, permanece bajo la lupa de la Justicia mientras se sustancian las primeras medidas probatorias. La causa avanza en reserva y se espera que en las próximas horas se realicen pericias al teléfono del imputado y se tomen declaraciones testimoniales a otros empleados del comercio.
La investigación recién comienza y la fiscalía busca reunir pruebas antes de definir los pasos procesales. Por ahora, el propietario del local quedó supeditado a la causa y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.
Mientras tanto, el caso reabre el debate sobre la protección de la intimidad de los trabajadores en sus lugares de empleo y la necesidad de controles más estrictos en espacios privados de acceso público.
