
El juez Pablo Busaniche dictó sentencia este lunes en los tribunales santafesinos, imponiendo penas de 4 y 3 años de prisión por homicidio culposo. El trágico hecho ocurrió en julio de 2019 en la localidad de Recreo.
Tras casi siete años de espera, la justicia santafesina dictó sentencia por el crimen de Diego Román, el niño de 12 años que fue hallado sin vida en julio de 2019 en la localidad de Recreo.
El juez penal Pablo Busaniche condenó este lunes a Iván Reyes y Norma Vega como coautores penalmente responsables del delito de homicidio culposo.
El tribunal impuso una pena de 4 años de prisión efectiva para Reyes y de 3 años de cumplimiento condicional para Vega.
El fallo se conoció en una sala colmada por familiares de la víctima, vecinos de la región y representantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Con esta resolución, el magistrado descartó la figura de homicidio simple con dolo eventual que sostenían tanto la fiscalía como las querellas, inclinándose por la calificación culposa al entender que existió una negligencia grave en la custodia de los animales.
Los detalles del trágico ataque en Recreo
El hecho que conmocionó a la Provincia de Santa Fe comenzó el 3 de julio de 2019, cuando Diego fue visto por última vez en el Barrio Comunal 3 de Recreo.
Tras una desesperada búsqueda, su cuerpo fue encontrado al día siguiente en un cañaveral cercano.
Durante el debate, la fiscal Ana Laura Gioria acreditó que el menor falleció a causa del ataque de una jauría de aproximadamente diez perros propiedad de los imputados, cuyas múltiples mordeduras le provocaron una hemorragia fatal.
La fiscalía demostró que los acusados eran plenamente conscientes de la peligrosidad de los canes, dado que arrastraban antecedentes de ataques previos a personas y otros animales en la zona.
A pesar de las advertencias de los vecinos, los dueños incumplieron de manera reiterada las medidas de seguridad exigidas por la normativa vigente para evitar que los perros escaparan del predio donde estaban confinados.
Pruebas científicas y el pedido de las partes
Entre los elementos probatorios más contundentes del juicio se destacaron los informes del Cuerpo Médico Forense de la Nación y de los peritos de Santa Fe, quienes coincidieron en que el patrón de las lesiones correspondía a un ataque animal.
Asimismo, los estudios periciales genéticos determinaron una coincidencia exacta entre los pelos hallados en la ropa del niño y los animales secuestrados a los acusados.
Las abogadas querellantes, Vanina Fruttero y Lucrecia Fernández, habían solicitado inicialmente penas de 10 y 8 años de prisión bajo la hipótesis de dolo eventual, recordando que la víctima era un niño que soñaba con ser futbolista y cuya vida se interrumpió por una irresponsabilidad evitable.
Por su parte, el defensor particular Néstor Pereyra había pedido la absolución de la pareja, argumentando que en el sector existían otros animales sueltos, hipótesis que finalmente fue desestimada por el tribunal.
