
La fecha recuerda la formación del Primer Gobierno Patrio, un hecho que transformó la historia política del Río de la Plata.
Cada 25 de mayo, los argentinos celebran con desfiles, banderas y comidas típicas —como el locro— un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 1810, considerada el primer paso hacia la independencia nacional.
Qué fue la Revolución de Mayo
La Revolución de Mayo fue un proceso político y social que se desarrolló en Buenos Aires durante mayo de 1810 y culminó con la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. En su lugar, se conformó una Junta de Gobierno local, conocida como la Primera Junta.
En ese momento, el territorio formaba parte del Virreinato del Río de la Plata, que abarcaba lo que hoy son Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay. La crisis en España, invadida por las tropas de Napoleón Bonaparte y con el rey Fernando VII prisionero, aceleró los debates en América sobre la legitimidad del poder colonial.
El 25 de mayo de 1810
Tras un cabildo abierto convocado el 22 de mayo, el 24 se firmó una solicitud de creación de una Junta Provisoria. Finalmente, el 25 de mayo de 1810 se constituyó la Primera Junta, integrada por:
Cornelio Saavedra (presidente)
Mariano Moreno y Juan José Paso (secretarios)
Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu, Juan Larrea y Manuel Alberti (vocales)
La junta representaba a militares, comerciantes, abogados y eclesiásticos, reflejando la diversidad de sectores que impulsaban el cambio.

Importancia histórica
Aunque la independencia se declaró recién el 9 de julio de 1816, la Revolución de Mayo fue el inicio del proceso emancipador.
Según el historiador Daniel Balmaceda, en 1810 se logró la autonomía política, mientras que en 1816 se alcanzó la independencia y soberanía definitiva.
La fecha es clave porque marcó el comienzo de un camino que culminó en la ruptura con la Corona española y la construcción de un Estado propio.
