Riesgo de Síndrome de "cabeza quemada" podrían sufrir los enfermeros de Santa Fe

Provincia 23/12/2020 Por ultimas24.com
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La investigación la realizó el Colegio de Profesionales en Enfermería de Santa Fe (CPE), se reveló que existe una elevada prevalencia de riesgo de sufrir Síndrome de Burnout (SBO) en traducido "Síndrome de cabeza quemada", en los enfermeros que desarrollan su profesión, en la jurisdicción del CPE de Santa Fe.

"La investigación apunta a que se reglamente el artículo 25 de la Ley 12.501 (regulación del ejercicio de la enfermería) que expresa que la tarea de los enfermeros es de alto riesgo. Esta investigación se hizo para comprobar eso y nos llamó la atención el gran porcentaje de riesgo que tiene la profesión", destacó la Dra. en Psicología Ana Kelleyian, a cargo del estudio, acompañada de la Lic. en Psicología Stella García, quien se encargó de la investigación de campo.

Este alto riesgo de padecer el síndrome surgió como resultado de la investigación de campo realizada en la población de 948 enfermeros del Colegio de profesionales de Enfermería de Santa Fe, primera circunscripción. El impacto del agotamiento laboral se determinó tras encuestas respondidas por los enfermeros, que tuvieron un intenso año laboral, magnificado por la pandemia de Covid-19.

"La carga horaria extremadamente alta; el trabajo nocturno y diario, y no en un lugar sino que la mayoría trabaja en dos y hasta en tres lugares. Es realmente un estrés extremo", resaltó Kelleyian, en diálogo con El Litoral, y agregó que "todo influye. El enfermero no sabe si es de día o si es de noche, la familia del enfermero no sabe cuando está y no está. La afección es cognitiva, afectiva y física".

Carga horaria y trabajo nocturno

El estudio arrojó como resultado que el promedio de horas trabajadas mensualmente es de 180 horas. "Esto indica que es muy superior de la normalidad que se acostumbra (160 horas), por tanto, es notorio que hay que reducir ese promedio, ya que aún la normalidad es excesiva. Si este promedio ´normal` puede producir Burnout será necesario disponer los elementos, recursos y retribuciones para bajar la cantidad de las horas de trabajo", destacan los investigadores en el documento y agregan que "el ausentismo producido ente otros motivos por Burnout, profundiza la problemática. Reduce el personal, redundando en mayor sobrecarga a los que asisten, ya que deben cubrir las horas. Lo paradójico de enfermeros enfermos que enferman a otros enfermeros".

Otra problemática que fue variable de análisis en la encuesta, fue el trabajo nocturno de los enfermeros. De los encuestados, el 71,3 % contestó que trabaja de noche y el 28,7 %, no. "Los horarios rotativos de mañana, tarde y noche son para todos los enfermeros. El 28,7 % trabaja en centros de día de atención primaria, gestión, logística, jefaturas de servicios, personal de conducción, entre otros cargos que además implican el trabajo asistencial. Así la sobrecarga, no es solo de horarios sino del estrés que produce tener roles diferentes que, sumados a un contexto disímil, se hacen imposibles de sostener llegando al riesgo de SBO", explican en la investigación.

Hipótesis confirmada

La hipótesis del trabajo era que existe una elevada prevalencia de riesgo de sufrir Síndrome de Burnout en los enfermeros que desarrollan su profesión, en la jurisdicción del CPE de Santa Fe; afectando considerablemente la salud física y psíquica de estos profesionales en enfermería. Luego del arduo trabajo del equipo y de la colaboración de todos los enfermeros participantes de la encuesta se puede afirmar que la hipótesis es confirmada.

En la investigación detallan que el Síndrome se desarrolla en tres fases evolutivas. "En la primera, tiene lugar un disbalance entre las demandas y los recursos, es decir se trataría de una situación de estrés psicosocial. En la segunda, se produce un estado de tensión psicofísica. En la tercera, se suceden una serie de cambios conductuales, consecuencia de un afrontamiento de tipo defensivo y huidizo, que evita las tareas estresantes y procura el alejamiento personal, por lo que hay una tendencia a tratar a los pacientes de forma distanciada, rutinaria y mecánica, anteponiendo cínicamente la gratificación de las propias necesidades al servicio que presta".

"Es un síndrome que se puede prever a través de la Ley (12.501), pero no es que esto se va con un fin de semana de descanso, es un trastorno del que es muy difícil de salir porque ya está el desgaste hecho, en general los enfermeros que padecen el síndrome quedan fuera del sistema y se dedican a otra cosa", analizó la Dra. en Psicología.

Este estrés extremo, también conocido como de "cabeza quemada", genera en la persona que lo padece "un agotamiento físico, pero también es una enfermedad psicosomática. Es una sensación de despersonalización desde los valores y que se le dice ´infarto del alma` o desgaste por empatía. De todas formas, eso influye en todas las conductas, sobre todo en lo laboral y en las relaciones personales", comentó la especialista.

Kelleyian aseveró que el próximo paso, además de que se logre reglamentar el artículo de la ley, es "brindarle recursos a los enfermeros para enseñarles cómo mantener la resiliencia cuerpo-mente".

"La carga horaria extremadamente alta; el trabajo nocturno y diario, y no en un lugar sino que la mayoría trabaja en dos y hasta en tres lugares. Es realmente un estrés extremo".

fuente El Litoral