¿Cómo vas a pasar estas navidades pandémicas en las que el riesgo cero no existe?

Actualidad 13/12/2020 Por ultimas24.com
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Es el tema de conversación en cualquier chat familiar, en el trabajo o con los amigos: “¿Cómo vas a pasar estas navidades?”. Un virus que ha acabado con la vida de millones de personas y ha puesto patas arriba a todos los países va a cambiar también una de las tradiciones más arraigadas en el mundo occidental.

Aunque estos días festivos son muy esperados y celebrados por una buena parte de la población, también hay personas para las que son fechas duras por recordarles a quienes ya no están o porque ahondan en su soledad.  

“Este año con el coronavirus van a ser fechas aún más complicadas porque a esta situación se le añaden los duelos por las pérdidas”, indica a SINC Aurora Gómez Delgado, psicóloga en Corio Psicología. Y añade: “Muchas familias en todo el mundo vamos a tener sillas vacías por primera vez este año y el reencuentro podría ayudar a cerrar etapas del duelo”.

Sin embargo, los reencuentros deberían hacerse extremando la prudencia.

Mayor seguridad solo con convivientes

Los expertos consultados por SINC coinciden en que, si tenemos planeados encuentros navideños, el riesgo cero no existe. “Si se quieren hacer celebraciones siempre va a haber un riesgo que hay que asumir".

En reuniones con no convivientes siempre hay un riesgo que se puede reducir, pero no eliminar, con mascarillas, lavado de manos y distancia.
 
También ventilar las habitaciones (sacudiendo cortinas, ropa de cama y alfombras), limpiar las superficies con lejía diluida y alcohol si el material lo permite y fregar los suelos exactamente igual. “Cumpliendo todas estas normas estaríamos disminuyendo razonablemente la probabilidad de contagio y, por tanto, más seguros".

A pesar de los riesgos de este tipo de celebraciones, hay personas dispuestas a correrlos.

Abrir ventanas

“La ventilación es muy importante para dispersar y eliminar precisamente los aerosoles que llevan partículas virales”, afirma la experta. Y no vale con abrir una ventana, en SINC recogimos una serie de recomendaciones para ventilar las aulas y oficinas. Para casas, lo ideal es conseguir una ventilación cruzada —abrir varias ventanas de lados opuestos— y que haya varias renovaciones del aire cada hora —con tres se renovaría el 95 %—.

Si disponemos de un aparato que mida la concentración de CO2 como indicador de la tasa de renovación del aire, podemos utilizarlo, teniendo en cuenta que en el exterior su concentración suele ser de 420 ppm (partes por millón), por lo que podemos usar ese valor como referencia.

Barbijo, distancia y burbujas familiares

La mascarilla tendremos que llevarla puesta en todo momento si estamos con personas no convivientes, salvo en el momento que vayamos a comer o beber. “Es lo deseable.

También es aconsejable sentarse lo más separados posible —lo ideal serían dos metros— y por núcleos familiares si coinciden varios. Además, los encuentros deberían ser lo más cortos posible, para disminuir el tiempo de exposición a un posible entorno contaminado.

Autoaislamiento previo

Algunos expertos nacionales e internacionales también han propuesto al menos diez días previos de autoaislamiento para quien tenga previsto reunirse con personas no convivientes. 

Por si la tristeza acecha

El primer paso para evitar apatía o tristeza porque vayan a ser unas celebraciones diferentes es asumirlo y pensar en las del año que viene. “Lidiar con la frustración será la mejor enseñanza de esta época. Las navidades son rituales adaptados a estar juntos, pero si las circunstancias cambian, debemos encontrar maneras de sentirnos conectados con la gente que queremos”, plantea la psicologa Gómez Delgado. 

Algunas propuestas son:

  • Cambiar los rituales por otros: es decir, buscar formas alternativas de mantener la comunicación aunque no pueda ser presencialmente. También hacer partidas de juegos de mesa online, enviar una lista de canciones para compartirlas o escribir cartas a nuestros seres queridos recordando buenos momentos y los que tenemos por delante.
  • Tomar perspectiva y recordar por qué este año tiene que ser diferente: cuando sintamos esa frustración por no poder celebrar las fiestas como otros años, la psicóloga propone escribir una lista con los motivos por los que no podemos hacerlo, en positivo. Por ejemplo: “Este año no nos reunimos para que otros años sí podamos hacerlo”.
  • Expresar el cariño: en terapia, la psicóloga suele trabajar con sus pacientes que mucha gente no suele expresar el cariño. “No le han dicho “Te quiero” o escuchado “Te quiero” de su entorno cercano, aunque lo sepan y lo sientan. Y tienen medio de que mueran sin haberles dicho te quiero”, cuenta. Ahora es un buen momento para hacerlo.
  • Imaginar el futuro: La especialista aconseja hacer el pequeño ejercicio de imaginar cómo estaremos dentro de cinco, diez y veinte años, “cuando el dolor se haya aposentado y pase a ser una historia más".
  • Centrarnos en la gente que está más sola: la psicóloga pide que estas navidades prestemos más atención a quienes están más solos y con quienes haga mucho tiempo que no hablamos. “La gente que ya estaba mal antes de la pandemia ahora puede estar más aislada todavía. Descolgar el teléfono y hablar media hora con ellos puede suponer una gran diferencia”, recomienda.