Así quedó la iglesia de El Bolsón tras la toma mapuche

La toma de la parroquia Virgen de Luján fue programado, no duró más de dos horas y dejó una gran cantidad de daños y símbolos católicos profanados y hasta una bandera argentina pintada.
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Luego del relevamiento ordenado por el Ministerio Público Fiscal para realizar las pericias correspondientes, se conocieron las imágenes del estado en el que quedó la iglesia de El Bolsón, tras el paso violento de un grupo de personas autodenominadas mapuches y embanderados con la tradicional Wenufoye.

El comienzo de la historia fue cerca del mediodía, cuando dos mujeres pidieron pasar al baño y con ellas ingresaron unas 10 personas encapuchadas. Pese al intento del padre Ricardo Cittadini por contenerlos, no pudo hacer mucho ante las primeras agresiones, por lo que tuvo que salir corriendo de la parroquia. 

Ya sin nadie que lo impidiera, el grupo de encapuchados comenzó a manchar con pintura rojas las paredes y determinados símbolos preciados por la comunidad católica. La virgen de Lujan, patrona de la parroquia, fue pintada apropósito, también la cruz principal y otro cristo menor, que fue arrancado y tirado al piso.

Lo mismo pasó con los bancos, utilizados como barricadas para que nadie pudiera ingresar y el confesionario, que fueron rotos y apilados contra una de las paredes. También fue destrozado el altar y el mástil con la bandera papal, amarilla y blanca.

Antes de retirarse, subieron a la pequeña torre de la parroquia y colgaron, a la vista de todos los que estaban afuera, una bandera argentina manchada con pintura roja, en una clara provocación.

egún las consignas encontradas dentro de la parroquia, el grupo de encapuchados reivindicaba a la Lof Winkul Lafken Mapu, quienes desde hace años mantienen usurpadas las tierras de Parques Nacionales en la zona de Villa Mascardi.

De hecho cuando se retiraron del lugar, por decisión propia, mientras la Justicia analizaba la manera de resolver la toma de la parroquia, hicieron referencia con gritos contra el desalojo del predio del obispado de San Isidro.

Fuentes policiales reconocieron de manera extraoficial que sólo hubo tres detenidos, pero ninguna formaba parte del grupo que tomó la parroquia. Dos de los detenidos estaban en un auto particular en la esquina y una mujer fue apresada en las inmediaciones al centro cultural Galeano, mientras se estaba subiendo a su auto para retirarse del lugar. Se cree que tuvieron que ver en la organización de la toma.

El vicegobernador Alejandro Palmieri calificó como "ultrajante lo que hizo un grupo de encapuchados" y describió que "fueron violentadas personas inocentes,  cómo un párroco,  y un grupo de religiosas. Y estos manifestantes, que se ocultan detrás de una capucha, fueron con su ya habitual lenguaje de violencia a exigir que se retire una denuncia que pesa sobre una supuesta comunidad mapuche de Villa Mascardi. Esto es condenable desde todo punto de vista".

Y cuestionó el avance de una mesa de diálogo, como propone el gobierno Nacional para destrabar el conflicto en Villa Mascardi: "Este accionar deja expuesto con claridad que no existe vocación de dialogo ni de intercambio en un marco de respeto. Hay un desprecio por las pautas mínima de convivencia.

 Actuar así, deja a estos personajes al margen de la Ley. Espero que todos quienes tenemos responsabilidad institucional, repudiemos con decisión este hecho", finalizó Palmieri.

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