Un rafaelino le escribió un tuit al presidente

Actualidad 29/10/2020 Por ultimas24.com
Bruno Bovier se dirigió con un duro mensaje a Alberto Fernández
bovier

La costumbre de redactar correos laborales y las buenas prácticas al escribir me dicen al oído que debería comenzar esto con la palabra "estimado", pero no lo estimo ni lo aprecio, 
@alferdez. De hecho, son sus pocas ganas de hacerse querer las que me traen hasta acá.

"Un odiador más", dirá usted y quiénes aún no le sueltan la mano. Pero no, gracias al de arriba y a las personas que elijo para rodearme, fui creciendo lleno de buenos sentimientos. Con errores, cómo todos, pero alejado del odio constante, la envidia y el resentimiento.

Una vida privada de emociones tóxicas cómo esas, te lleva a caminos dónde al final, mal que mal, se avizora la luz. Todos los recorridos tienen obstáculos (impuestos por nuestra propia mente o por terceros), pero la vida es eso, ¿no? Tropezar (incluso caerse) y seguir adelante.

Mucho texto, lo sé. Me gusta escribir y explayarme. Es una de las cosas más lindas y sencillas de las que me puedo jactar. Hoy quiero aprovechar ésta "virtud" para hacerle llegar a usted, Señor Presidente, lo que siente gran parte de la población argentina.

Quizá para usted no represento al Pueblo a la hora de expresarme, pero no me interesa en absoluto esa chicana hipócrita. Además, cómo bien le dije antes, lo tóxico garantiza finales no deseados. Y yo ya no quiero llevar éste veneno interno.

Presidente, usted y sus adeptos son especialistas en dañar. Tienen ese don para lastimar, para manipular y para enloquecer a la gente. Desde que han regresado al poder, no han hecho más que generar ese veneno. No han pasado un sólo día sin ser noticia.

¿Qué persona puede soportar mentiras, engaños y decisiones nefastas a diario? ¿Cómo no te vas a enloquecer si, a su vez, millones de personas, olvidando todo tipo de objetividad, avala esas iniciativas? ¿Una vez? Es entendible. ¿Dos veces? Es molesto. ¿Tres o más? Es delirante.

"Memoria y verdad", suelen pedir enaltecidos. Mi humilde aporte es cumplir con ese deseo, por eso te dejo verdades para que hagas un poco de memoria:
Previo a las elecciones, mirando a una cámara, le prometiste a los jubilados un aumento del 20%. Una vez alcanzado el poder, lejos de cumplir con tus palabras, suspendiste el índice de movilidad jubilatoria. 
No leí peronistas molestos por éste avasallamiento a nuestros abuelos.

Tras la pésima noticia del Covid azotando al mundo, el impresentable que tenés como Ministro de Salud negó que el virus pueda llegar a nuestro país. Un visionario. Hoy tenemos más de 30.000 muertos y el sistema de salud colapsado. No entiendo por qué sigue en el cargo.

En el transcurso de la pandemia, ninguneaste y trataste de "miserables" a los únicos que pueden sacar el país adelante: los empresarios. Por ahí, no te bastaron años y años de experiencia para notar que castigar a quién produce trabajo genera las más grandes crisis económicas.

¿Querés más verdades? "Entregaste" por anticipado no se cuántos millones de dólares para la compra de respiradores, pero éstos casualmente nunca llegaron. ¿No creés, hoy en día, que esos respiradores hacen mucha falta?
¿No te arrepentís de decir que bajarte el sueldo es un "acto demagógico"? ¿No te arrepentís de liberar delincuentes y violadores que, obviamente, volvieron a robar, matar y violar? ¿O qué esperabas tras una decisión así? Una locura que debería terminar en juicio político.

¿No te arrepentís de soltar a los delincuentes de guante blanco que ni siquiera merecen caminar por la Argentina? Boudou (a quién, de paso, otorgaste una pensión vitalicia de cuatrocientas lucas), De Vido, D'elia y Lázaro Báez. Mamita, qué personajes infames.

Pasaron los meses y no sólo no preparaste el sistema de salud, sino que destruiste la economía, emitiendo moneda cómo nunca antes, ahuyentando inversionistas, destratando al campo y fundiendo pymes. Por último, se te fue el dólar a $200 y nos empobreciste a todos un poco más.

Asesinaron mujeres como nunca antes y desaparecieron personas en democracia. De esto no fuiste capaz de emitir una sola palabra al respecto, pero sí tuviste "coraje" para echarle la culpa a los runners y a la clase alta de la llegada y esparcimiento del virus.

Negaste la cuarentena, pero no le permitiste a muchas personas volver a sus hogares y visitar a familiares enfermos. En el mientras tanto, vos te paseabas por todo el país, sin barbijo, fotografiándote con sindicalistas y delincuentes.

Podría seguir con temas muy importantes como la no apertura de escuelas, pero no terminaría nunca. ¿Y sabés que es lo peor? Que mucha gente no es consciente. No evalúa el daño que generaron, no sólo a nosotros, sino a las próximas generaciones.

No pido un mea culpa porque jamás lo hicieron ni lo harían. Simplemente pido que la historia los juzgue. Porque un gobierno que genera el deseo de emigrar, aún alejándose de los más grandes afectos, no merece el respeto ni el perdón de nadie.