Detuvieron a la proxeneta Henríquez Mota

La mujer, oriunda de República Dominicana, fue detenida en San Nicolás luego de haber permanecido cuatro años prófuga por una causa judicial que desbarató una red de trata de personas que funcionó hasta 2019
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Detuvieron a la proxeneta Henríquez Mota

La reciente detención de María Altagracia Henríquez Mota, la mujer dominicana que estuvo prófuga cuatro años y que el pasado martes fue capturada en la ciudad de San Nicolás, cerró así una causa judicial que desbarató una de las organizaciones de trata de personas más importantes que tuvo Rafaela y la región en los últimos años.
 
La caída se dio luego de un procedimiento ejecutado por agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) en una vivienda de Balcarce al 700 y que fue dispuesto por el juez federal Marcelo Bailaque, a pedido del fiscal Gustavo Onel, que instruyó la investigación surgida en 2014 y por la cual ya fueron condenadas dos personas, entre las cuales se encuentra el capo de la organización, José Luis Vega.

 Sobre Henríquez Mota, de 52 años, pesa haber acogido, hasta el 2019, a por lo menos cinco chicas en una vivienda de Alvear al 1300 de la ciudad de Rafaela en donde fueron explotadas sexualmente a cambio de sumas de dinero que dejaban los prostituyentes (clientes) que se acercaban al domicilio.

 Tras ser capturada, la mujer será trasladada a la ciudad de Rafaela para ser indagada en el Juzgado federal en donde se le atribuirá haber sido parte de la red que encabezó Vega y en donde se desempeñó, como la administradora y recaudadora del prostíbulo que funcionaba en una vivienda alquilada por la organización.


Por la mujer se ofreció una recompensa a quien aportara datos para su captura


Su detención fue la llave que necesitó la Justicia para dar por concluida una causa judicial que permitió desbaratar a la banda que, además del domicilio de Alvear al 1300, administró otros dos ubicados en Edison 200 y Lavalle al 1400 y que se nutrió de chicas oriundas de la ciudad de Santa Fe, Sunchales, Paraná y hasta de República Dominicana. Estas últimas, justamente habrían llegado al país de la mano de Henríquez Mota.

 Según determinó la investigación, muchas de las víctimas se prostituyeron anteriormente en calles de sus respectivas ciudades, pero con posterioridad fueron reclutadas por la organización que lideró Vega y el cual se aprovechó de su situación de vulnerabilidad (la mayoría tenían escasa instrucción educativa e hijos a cargo) para explotarlas sexualmente.

 Por ejemplo, en la casa que regenteaba la mujer dominicana, las chicas hacían entre 10 y 20 “pases sexuales diarios”, de los cuales tenían que dejar el 50% de la ganancia de cada uno y a su vez se les cobraba una suma de dinero (que ese entonces eran $100) por el alimento.

En tanto, las mujeres dormían en el mismo lugar en donde realizaban los “pases” y además podían ser sancionadas, ya que en el inmueble tenía un sistema de multas para aquellas mujeres que tuvieran demoras en los encuentros sexuales con los prostituyentes.

La causa dejó entrever el vínculo de Vega con el traslado de mujeres argentinas a prostíbulos de España.

De hecho, en el allanamiento a su suntuosa casa de Pucará 1300 de Rafaela, los investigadores le secuestraron en su momento pasaportes a nombre de chicas y permisos de residencia y trabajo en la ciudad de Zaragoza.

Inclusive, en el teléfono que le secuestraron a Vega, los investigadores del caso encontraron mensajes que evidenciaron su vínculo con la prostitución y el traslado de chicas a tierras españolas.

“Yo estaba queriendo hablar bien con vos, así, a ver si… reunimos cuatro o cinco mujeres que querían viajar para allá, viste. Y no sé si podrán viajar juntas, o de a dos, o de a tres, no sé, viste”, le dijo un tal “Pipi” de Paraná en un mensaje.

“El tema es que las mujeres tienen que venir solas. Es más, nosotros ni las estamos yendo a esperar, porque también ese es otro tema que vos las estás esperando y la agarra la yuta ahí, y le pregunta ¿usted a que viene? Esto, aquello, bueno… ¿me entiendes lo que te quiero decir? Entonces eh… es mucho el riesgo para nosotros también en todo sentido”, le respondió Vega.

En tanto, en otro diálogo, un hombre -de identidad desconocida- le envió un mensaje en donde le preguntó la posibilidad de llevar mujeres y sacar una ganancia por cada una de ellas. “Vos le descontás 5 euros, 10, no sé cuántos, para agarrar una moneda yo por cada mujer”, le expresó. “Una vez que están allá, vos me girás”, agregó ese mensaje detectado en el celular de Vega.

Por el caso, el proxeneta fue condenado finalmente a cinco años y seis meses de prisión efectiva en un fallo dictado en 2021 por el juez Luciano Lauría del Tribunal Oral Federal de Santa Fe y en el cual también se llevó otra pena, por cinco años, María Guillermina Herrera que, al igual que la mujer de República Dominicana, se dedicó a regentear un prostíbulo de la organización.

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