Operación London Bridge: Los planes tras la muerte de la reina Isabel II

Al haber fallecido en el castillo de Balmoral, entra en juego un protocolo determinado hasta que el féretro llegue a Londres en un tren especial
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Operación London Bridge: Los planes tras la muerte de la reina Isabel II

La Reina Isabel II ha fallecido a los 96 años. ¿Qué pasará en Reino Unido ahora que ha llegado el momento más temido por los británicos?

Unicornio, así se llama la operación secreta diseñada en el caso de que Isabel II muriera, como ha ocurrido, en Escocia.

Está prevista la suspensión temporal del Parlamento hasta el funeral y el posterior traslado del féretro en un tren especial desde el castillo de Balmoral hasta el Palacio de Holyrood en Edimburgo.


08 09 22_2  reina isabel qedpEl fin de una era: Murió la reina Isabel II

El féretro será luego trasladado a la cercana catedral de St Giles, en la milla real de la capital escocesa, donde miles de personas podrían acudir a rendir su tributo final.

Un día después, los restos mortales viajarán de nuevo en un tren real desde la estación de Waverly a King Cross en Londres.

La Reina podría ser enterrada junto a su esposo Felipe de Edimburgo en la cripta de la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor.

En el momento en que el féretro con la Reina llegue a Londres la Operación Unicornio da el testigo a la Operación Puente de Londres (London Bridge).

Hace ahora un año, ya saltaron todas las alarmas cuando una filtración al portal 'Politico' anticipó cómo serían los preparativos de la hasta entonces secreta "Operación Puente de Londres".

Esta incluye el "apagón" temporal en redes sociales de todas las cuentas de la familia real (que se teñirán de negro con un escueto anuncio sobre lo ocurrido), los diez días de luto, las banderas a media asta y la exhibición del féretro en el Palacio de Westminster.

Allí estaría durante tres días para que sus compatriotas acudan a dar la despedida, antes de ser enterrada en la cripta del Castillo de Windsor, junto a la tumba de su esposo Felipe de Edimburgo.

LLAMADA EN CASCADA: "SE RUEGA DISCRECIÓN"

La primera en conocer la "bajada" del Puente de Londres, fuera del entorno de Buckingham, debe ser, según protocolo, la primera ministra Liz Truss, en una breve llamada telefónica.

A esta seguirá una "llamada en cascada" a todos los ministros del Gabinete, a los miembros del Consejo Privado de la reina y a los máximos responsables de las Fuerzas Armadas, que darían órdenes para las salvas de honor en todo el país a las pocas horas a lo largo del "Día D".

Las llamadas puntuales a los ministros habrán repetido escuetamente este mensaje: "Acabamos de ser informados de la muerte de Su Majestad la Reina. Se ruega discreción".

Poco después se enviará un email a todos los ministros y funcionarios políticos con un contenido parecido: "Queridos colegas. Con gran tristeza les escribo para informar de la muerte de Su Majestad la Reina".

El aspecto más llamativo será el apagón temporal del portal de la familia real y de la cuentas reales en Twitter, Facebook e Instagram.

Un lacónico comunicado confirmando la muerte de la reina permanecerían durante varios días sobre fondo negro. Todos los contenidos no urgentes y los 'retweets' estarían prohibidos, a no ser que el jefe de comunicaciones del Gobierno estipulara lo contrario.

La notificación oficial a los medios se produce través de la Press Association, la "premier" hablará desde Downing Street y el príncipe Carlos, ya proclamado rey Carlos III, se dirigirá a la nación en el primer telediario, mañana.

Tras la proclamación del nuevo monarca, el Parlamento se reunirá en sesión especial al mediodía para rendir honores.

A las 3.30 horas de la tarde del día después, Truss acudirá con todo su gabinete a Buckingham para mantener una audiencia con el rey Carlos. Estará rigurosamente prohibido llevar a las esposas o esposos.

La Operación Puente de Londres incluye también la celebración de un acto de homenaje en la catedral de St. Paul que estaría presidido por el primer ministro y que curiosamente debería parecer "espontáneo", según los documentos filtrados por 'Politico'.

El cuerpo de Isabel II reposaría temporalmente el segundo día en el Salón del Trono del Palacio de Buckingham, que haría las veces de capilla ardiente.

Al tercer día, el rey Carlos iniciará una gira por el Reino Unido que le llevaría hasta su querida Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

El quinto día estaría especialmente marcado en el calendario para el traslado de los restos mortales al Palacio de Westminster, sede del Parlamento y actualmente en obras.

El féretro estaría allí del sexto al noveno día, recibiendo la visita de miles de británicos durante 23 horas al día (con 60 minutos de intervalo para limpieza y mantenimiento).

El décimo día estaría finalmente reservado para el funeral en la Abadía de Westminster, seguido por el entierro en el castillo de Windsor.

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